¿Está bien comer animales porque disfrutamos su sabor?

En esta entrada defiendo el veganismo frente a la creencia de que el buen sabor de ciertos alimentos justifica ingerirlos.

Para esta discusión supongo conoces los siguientes hechos sobre la producción de carne:


(1) El proceso de engorda y crianza de un animal dentro de la industria cárnica es generalmente opresivo:

a) Los animales son comúnmente enjaulados en espacios reducidos.

b) Su dieta es regulada con el principal objetivo de aumentar su peso, sin consideración a su salud.

c) Su acceso a actividades de esparcimiento es prácticamente nulo.


(2) El proceso mediante el cual se mata al animal muy pocas veces considera disminuir el dolor infringido. Además, la muerte del animal ocurre cuando su edad es mucho menor a su esperanza de vida promedio.


Supongamos que, aun sabiendo esto, crees que tu gusto por la carne justifica que te alimentes de animales.


Para explicar por qué piensas así tienes básicamente dos opciones:


(I) Argumentar que el placer de tu paladar es una razón que pesa más que el sufrimiento generado al producir tu comida.


O


(II) Argumentar que el sufrimiento animal que ha generado la producción de carne no es una buena razón para reconsiderar tu actuar.


Voy a comenzar discutiendo la estrategia (I). Para considerar si este es un buen argumento, propongo considerar el siguiente ejemplo:


Supón que se ha desarrollado una tecnología que permite crear en laboratorio un trozo de carne física y biológicamente idéntico al que se presenta en cualquier supermercado. Al ser creado en un laboratorio no existe sufrimiento de animales no humanos. Sin embargo, asume que para producir la carne son necesarios productos químicos que progresivamente envenenan a los laboratoristas provocando fuertes dolores en todo su cuerpo y posteriormente su muerte prematura. Es decir, hay sufrimiento detrás de la producción de la carne, pero el sufrimiento es humano.


Lo más probable es que consideres que no es correcto consumir carne producida de esta manera. Seguramente piensas que esto sería incorrecto porque estarías provocando sufrimiento a otros solamente para obtener un placer propio. Esta es una creencia que muchos compartimos: es inmoral producir sufrimiento aun cuando esto nos provoca placer. Si es inmoral producir sufrimiento a un humano, entonces también es inmoral producirlo a un animal. Esto te lleva a rechazar tu argumento debido a que el placer que obtienes al consumir carne no es suficiente para justificar el sufrimiento animal.


En este punto podrías objetar mi argumento, podrías pensar que mi argumento es incorrecto pues estoy asumiendo que el sufrimiento humano es comparable moralmente al sufrimiento de cualquier otro animal.


Observa que entonces, tu estrategia ha transitado del argumento (I) al (II). Ahora no consideras que tus placeres personales son más importantes que el sufrimiento de otros, sino que consideras que el sufrimiento de otros animales no es más importante que tu placer personal.


Pero ahora, tu justificación es evidentemente especista, pues crees que el hecho de pertenecer a otra especie justifica un trato diferenciado. Observa además que tus creencias especistas son bastante arbitrarias. Seguramente no estarías de acuerdo con el consumo de carne de gatos o perros. Es decir, consideras que el placer de tu paladar sería insuficiente para justificar el sufrimiento provocado en estos animales, pero sí crees que es suficiente para justificar el sufrimiento de cerdos, vacas o pollos. Sin embargo, hay personas en otros países que piensan distinto. Hay gente que considera que no se deben consumir cerdos o vacas, y que los perros o gatos sí pueden estar en su plato.


Tu estrategia argumentativa está ahora en problemas, pues debes ofrecer razones para justificar por qué la pertenencia a una especie biológicamente diferente a la nuestra justifica un trato perjudicial. Y no sólo eso, sino que tu argumento debe explicar por qué sólo el sufrimiento de los animales que se consumen en tu país no es importante y por qué el de los animales que se tienen como mascotas sí lo es.


Una nota de advertencia: recuerda que muchas ideologías que han oprimido a buena parte de la especie humana como el racismo, el machismo o la homofobia han pretendido justificar la opresión con razones biológicas. ¿Cómo puedes estar seguro de que tu especismo es distinto de estas ideologías?


Concluyo: las razones del paladar no son suficientes para justificar nuestro consumo de alimentos de origen animal. Pues o bien ahora tienes que apelar a otras razones distintas a tu placer para justificar tus creencias, o bien ya abandonaste la idea de que tu placer es suficiente para justificar el sufrimiento. Termino así esta entrada.


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